

EDITORIAL ANTHIAS Y CONSORCI EL FAR
Director Andreu Llamas
Corodinadora gráfica Pepi Cáceres
El pasado 16 de Septiembre tuvo lugar la presentación
oficial de la "Guía submarina de Barcelona y Tarragona"
de Andreu Llamas, todo un ejercicio de profesionalidad y rigurosidad
al que ya nos tiene acostumbrados su autor, y que nos ofrece un
detallado mapa de inmersiones en nuestro litoral. Andreu cuenta
en su haber la "Guía submarina de la Costa Brava',
"Guía submarina de les Illes Balears", "Enciclopedia
del mar" y "Manual del Submarinismo".
Desde Blanes hasta el Delta de l'Ebre, la guía recoge los
lugares más emblemáticos de nuestro litoral y descubre
auténticos parajes para disfrutar de una buena inmersión,
algunos desconocidos para la mayoría de aficionados. Destacamos
la amplia referencia que se dedica al Rompeolas de Barcelona,
capítulo en que tuvimos el placer de participar directamente
y que esperamos os ayude a descubrir este maravilloso espacio
y que ello contribuya a difundir el proyecto de recuperación
y salvaguarda de la zona, "Proyecto
Escollera"
La presentación es la primera de las actividades organizadas
este año por la Biblioteca del Consorcio el Far (Centro
de trabajos del mar), creada por Jordi Salas en 1998. La relación
de Andreu con la biblioteca se inicia en 1999 y ha sido un asiduo
lector e investigador de la multidisciplinaria bibliografía
que el centro acoge. En palabras de su directora , Angels Fabré,
"es todo un honor la presentación de la obra de lanzamiento
de la editorial Anthias", creada por el mismo Andreu
y Pepi Cáceres, su compañera y socia.


Doble página dedicada al Romepolas
de Barcelona.
Jordi Salas, que es además director del Consorcio, tuvo palabras de elogio para el autor y nos esbozó el contexto temporal, social e institucional en que surge esta edición. Al respecto se refirió a proyectos que se están desarrollando con la participación del Consorcio, el actual programa de colaboración con la UB (Universidad de Barcelona) para el estudio de los fondos marinos de Barcelona, un proyecto de exposición sobre los fondos marinos de la región metropolitana y un programa educativo realizado conjuntamente con el INEP (Instituto Municipal de Educación) sobre los arrecifes de Barcelona. Elogió la oportunidad de la guía y auguró que en los próximos años seríamos testigos de un fuerte movimiento para la recuperación de los fondos marinos de Barcelona. Al que sin duda alguna podía contribuir enormemente esta edición por descubrir tantos parajes desconocidos (fuera del circuito de los profesionales). "El panorama no puede ser más halagüeño", al respecto manifestó que en la ciudad hay una clara voluntad por parte del Ayuntamiento por recuperar dichos fondos.
El presentador de la velada fue Jordi Chías, periodista
y redactor jefe de Apnea, quien no escatimó palabras de
elogio y agradecimiento a Andreu, a quien se refirió como
una de las personalidades con más peso en el mundo del
submarinismo. Recalcó su gran rigurosidad y profesionalidad,
"un gran investigador de campo que realiza cuantas inmersiones
sean necesarias para recoger cuanta información precise".
Elogió el arduo trabajo realizado en la elaboración
de la guía, del que confesó ser conocedor por la
ya larga relación de Andreu con su revista. "Realizar
una guía de inmersiones tan precisa en el litoral de Barcelona
y Tarragona, requiere por sus especiales condiciones de poca visibilidad
muchas horas bajo el agua", afirmó. Un litoral
sumamente agradecido por su gran riqueza y variedad de especies
en el que él mismo reconoció se pueden descubrir
nuevas zonas de inmersión gracias a la guía. Si
bien es cierto que la referencia en el mundo del submarinismo
de la zona es la Costa Brava, Chías afirmó que los
que desconocen nuestro litoral se pierden gratas sorpresas y muchos
alicientes. Dio como ejemplo la ignorada zona del Maresme, a pesar
de que los grandes del buceo como Eduard Admetlla ya hacían
inmersión en ella. Añadió que esta edición
contribuirá a la conservación de nuestro mundo submarino,
y que incluso los no buceadores pueden tomar conciencia de lo
que tenemos tan cerca gracias a ella y contribuir a su conservación.
Señaló también que los grandes expertos,
de las zonas recopiladas en esta edición, se han sorprendido
por la calidad y exactitud de sus ilustraciones cartográficas,
incluyendo incluso detalles de losas de piedra de bajo relieve
(difíciles de ilustrar) y que permiten distinguir un punto
de inmersión sólo con su dibujo.

Andreu inició su presentación con su habitual estilo
y forma de ser, con humildad y claridad. Agradeció la colaboración
del Consorcio y la Biblioteca y tuvo unas sinceras palabras de
gratitud para el gran número, cualitativo y cuantitativo,
de colaboradores con los que había contado, recalcando
que sin sus conocimientos de largos años de inmersión
no hubieran sido capaces de discernir adecuadamente las zonas
de inmersión recogidas en la guía.
Andreu nos habló sobre los motivos que les habían
llevado a crear Anthias, "la falta de interés de
las pocas editoriales existentes, ni del sector de las letras,
en arriesgarse en ediciones de esta temática".
Sus antecedentes, sus anteriores guías que han seguido
similares procesos de ideación y gestación. "Tras
18 años de inmersiones erráticas en nuestro litoral
(de ocio) surge la necesidad de trabajar en una guía de
tales características para nuestro entorno más cercano",
apostilló.
Nos ofreció una pedagógica charla de cómo
se elabora una guía, definiendo sus fases de trabajo como:
1. investigación y bibliografía; 2. contactos personales
(estudios, entrevistas con habituales concederos de las zonas);
3. trabajo de campo; 4. ilustración. En la primera fase
se desarrolla el arduo trabajo de la documentación, de
su localización y de su verificación. "Existen
lugares (aunque no demasiados) donde se puede encontrar información,
entre ellos el Far es un claro ejemplo de voluntad de servir información
al usuario. Bibliotecas de otros museos, puertos, entidades
comarcales... Aunque sin duda la más gratificante es la
fase de contacto personal , donde encuentras gente que disfruta
de su trabajo y que tiene una gran disposición para compartir
sus conocimientos". El trabajo de campo se articula en
inmersiones en los puntos de estudio a la búsqueda de suficientes
datos sobre sus características geológicas y paisajísticas
y tras el conocimiento de la vida existente, tanto de las especies
usuales como de las ocasionales. Es un sinfín trajín
de tablas, pizarras submarinas para la recogida de datos, relieves
y perfiles, y su necesario volcado al ordenador donde se añadirá
toda la información recopilada y documentada al respecto.

La última fase, la de la ilustración, fue explicada
por su responsable, Pepi Cáceres. Nos desveló sus
pasos, primero escoger los puntos a ilustrar en función
de los más variados criterios (desde las características
del relieve, su interés geológico, riqueza visual,
complejidad de la zona para facilitar el buceo...) Para ello son
necesarias varias inmersiones en un mismo punto, primero los bocetos
se toman a lápiz, luego vienen los gráficos, lo
estudios cartográficos en planta y alzada hasta llegar
al dibujo realista. En lo referente a las ilustración en
color comentó que la técnica más común
es la del aerógrafo que aporta color y realismo). Sin embargo
algunas de las ilustraciones de la guía han sido generadas
por ordenador (como por ejemplo el parque submarino de Tarragona).
El último paso es la colocación de los pictogramas
como pueden ser el nombre de los diferentes pecios, rumbos, profundidades,
fauna predominante...
Tomando de nuevo la palabra Andreu, y como colofón a las
explicaciones sobre las ilustraciones, se refirió a que
esta es sin duda alguna la fase más ardua y la más
atractiva de una guía ya que te permite en un simple vistazo
una idea clara de lo que existe en la costa. Llegados a la fase
de elaboración de la guía, aquí el criterio
es el del máximo atractivo sin olvidarse de que sea fácil
de entender y de que recoja mucha información.
En la guía se ha estructurado el litoral en cuatro tramos
(en función de sus características geológicos
y/o biológicas, tipos de fondos y vida). En cada uno de
ellos se ofrece primero una cartografía donde se indican
los puntos de inmersión (mapa) y se listan. Cada punto
se documenta con fotos submarinas, y es sin duda alguna un gran
esfuerzo de identificación de la toponimia más antigua,
reconociendo que como mínimo se ha intentado dar el nombre
más conocido por la mayoría de la gente. Los puntos
se presentan en pictograma (profundidad, tipo de paisaje) para
que el lector primero identifique donde se encuentra y que va
a hallar ahí para desarrollárselo a posteriori.
Encontramos en cada uno de esos puntos (tramos) una doble página
donde se explica qué podemos hallar en nuestra inmersión,
su historia y sus características/datos más importantes,
seguida de otra doble página con la ilustración.
