
Aparatosa llegada a Antigua, una densa humareda se alza sobre el horizonte anunciando un incendio de grandes dimensiones que arde en medio de la ciudad.

Me advierten que ande con cuidado con los taxistas. Esta vez acudiré a un centro de buceo para tomar mis fotos de inmersión, necesito unos macros de los corales y fotos de pecios bien cubiertos de vida.
Localizo rápidamente el centro, pero ya han salido. Los de la tienda de al lado me dicen que vuelven dentro de una hora, les confío mi equipo y voy a dar una vuelta por ahí.
Naif, es la palabra que define las pinturas que a cientos están expuestas en la calle. Precios de 25 hasta 160 $, ni de broma consigo que bajen el precio de una maravilla de medianas dimensiones de la que me he enamorado a primera vista.
Hay mucha policía en la ciudad, me entero que lo que ardía era la cárcel y que han muerto varios presos abrasados. Ante tanto barullo decido volver a la tienda a esperar. Sentado a la sombra descubro la llegada de un catamarán cargado de americanos (se notan). Una pareja se acerca a ver mis aletas, son tan grandes que no pasan fácilmente desapercibidas. El hombre me pide permiso para tocarlas, "big flipers" me dice, nunca había visto unas de iguales. Le aclaro que están construídas con diferentes clases de goma y fibra.

Son de Alabama, les comento que soy un fan de New Orleans y la chispa de la amistad salta instantáneamente. Me cuentan que trabajan en la N.A.S.A. y les informo de que Jhon Glenn acaba de visitarnos recientemente con nuestro astronauta Español en Barcelona, casualidades de la vida. Inmediatamente sacan una botella de ponche de frutas con ron y acabo bebiendo ese fuego líquido en su compañía (son las 11 de la mañana). Recuerdo haberles dado una tarjeta con la dirección de esta www, espero que lean estas letras algún día. De corazón un saludo desde aquí.
Los del centro no aparecen, tal como se plantea el día decido comer algo y dar una vuelta por la ciudad, bucearé mañana. El extrarradio es realmente pobre, casas de chapa ondulada y ¡caramba! muchos pollos sueltos que andan sin problemas por todas partes. Niños, hombres y mujeres en su quehacer diario me miran desde sus casas. No les gusta nada que les fotografíen, debo usar mi teleobjetivo con precaución. Vuelvo hacia el centro y visitó las tiendas de la gente, zapaterías, supermercados, una tienda de sofware tercermundista ...

De repente un entierro con banda incluida se cruza en mi camino, van de paso hacia una iglesia baptista. Con precaución me coloco en una esquina para admirar la elegancia de estas gentes. Van todos de punta en blanco, ellas con sus pañuelos en el pelo y ellos con sus trajes impecables bajo un sol de justicia. El finado es un pastor, razón de más para tanta aglomeración de gente. Hoy ha sido un día marcado por la muerte, los presos y este pastor, definitivamente me abstendré de bucear.
Les sigo hasta la catedral de St. Jhon´s, situada en lo alto de un cerro donde se domina gran parte de la bahía de St. Jhon´s harbour. Es de piedra, seguramente habrá sido construida hace siglos, una gran belleza. Como colofón descubro en su parte posterior un cementerio con lápidas en el suelo. Salgo de allí rápidamente. Lagarto, lagarto.
