

Es importante conocer Blanes si quieres conocer la Costa Brava. Situado entre Malgrat y Santa Cristina de Aro, esta población es un punto de reunión de buceadores de todos los puntos de la piel de toro. Para mi existen dos áreas muy interesantes de buceo.

Esta formado por un largo espigón orientado a poniente.
Una buena forma de realizar una inmersión sin problemas
y de gran interés biológico, consiste en acceder
al agua desde la punta interior del Puerto, detrás de la
toma de combustible de los barcos.
Saltaremos al agua desde el muelle en una caída de unos
2 metros. El agua suele ser cristalina casi siempre. Observaremos
que es una de las primeras zonas con el característico
color azul de la Costa Brava.
Descenderemos hasta la escollera situada a nuestra izquierda y
la seguiremos hasta el gran rompeolas que protege el puerto.
Tengamos en cuenta que esta es una zona de pescadores de caña.
Por lo que apartaremos los sedales que inevitablemente encontraremos
a lo largo de la inmersión. Encontraremos infinidad de
lábridos, tordos, julias o thalassomas, además de
una gran nube de castañolas (chromis chromis) y
que en diferentes épocas del año contemplaremos
las guarderías de luminosos y azules alevines. Infinidad
de erizos, algún pulpo escondido entre las piedras del
fondo, formando un circulo de conchas o plomos de pescar. Huidizas
sepias y los eternos mujoles, sargos y demás peces de escollera.
Al llegar al muro giraremos a la derecha y siguiéndolo
hasta el final descenderemos hasta los 10 m. donde hallaremos
un masa de bloques de hormigón que forman una especie de
calzada de gigantes. Entre los bloques, algún mero de pequeñas
dimensiones o alguna langosta de tamaño interesante. Por
desgracia esta zona que se adentra casi 100 m. hacia poniente
esta plagada de plomos y sedales. Décadas de pesca deportiva
han convertido esta zona en una verdadera red en la que medran
las raquíticas gorgonias blancas. Un lugar interesante
si dispones de paciencia y un buen foco. Las grietas entre los
bloque albergan gran cantidad de vida. Esponjas y algas conviven
con infinidad de crustáceos, como los camarones (Palemón)
o nubes de miscidaceos.
La calzada desciende suavemente hacia la arena donde podemos ver
a alguna pastinaca o torpedo (con mucha suerte) y los podas, camuflados
en la arena.

Seguiremos hacia atrás y volveremos al muro del rompeolas.
El muro desciende en la punta hasta unos 10 m. Allí y en
dirección a mar abierto, la calzada desciende mas abruptamente
formando una pendiente con gran profusión de grietas muy
interesantes. Escorporas, mas lábridos, congrios y alguna
ocasional morena. Mas sedales y por supuesto bancos de salpas,
sargos y obladas que son extremadamente desconfiadas por estos
lares.
El agua tiene visibilidades que oscilan entre lo 6 y los 20 m.
dependiendo de las condiciones metereológicas, por lo que
un paseo desde medias aguas nos permitirá una visión
en general del lugar y nos permitirá observar a los pelágicos
que por estas azules aguas. Milana, espetones y serviolas siempre
puntuales de agosto a septiembre.
El fondo asciende lentamente mientras nos acercamos hacia la playa
dels Capellans. El fondo cambia de arena a cantos rodados y al
llegar a los - 6 m. encontramos unas grandes rocas sumergidas.
Aquí la vegetación de algas es exuberante, aunque
no encontrareis nada con vida. Solo algún pulpo y algunas
julias viven en este lugar.
Saldremos a la playa de gruesa arena donde daremos por terminada
esta inmersión que sigue demostrando, que las escolleras,
siguen siendo un lugar donde los peces e invertebrados encuentran
refugio. También veremos los efectos de una pesca deportiva
intensiva, que por desgracia ha infestado estos fondos de kilómetros
de sedales, millares de anzuelos y toneladas de toxico plomo.

Otra de las zonas mas deliciosas de Blanes es la comprendida
entre la cala San Francesc y la Punta de Santa Ana. Debo deciros
que esta es una saludable excursión que debería
hacerse en apnea, ya que la profundidad a la que estaremos, nunca
será inferior a 6 m.
Iniciaremos el recorrido desde Cala San Francesc. Equiparos con
un traje cómodo y a ser posible con aletas de apnea. Este
es un recorrido que debe hacerse tranquilamente. Podéis
llevar algo de beber o comer en una boya, que en caso que sea
época estival señalizara vuestra posición
a las numerosas embarcaciones que navegan por allí. Imprescindible
una cámara submarina, a ser posible con macro.

Así pues saldremos desde la orilla de poniente bordeando
las rocas hasta un pequeño cañón situado
cerca de el extremo de la cala. Suele estar lleno de sedimentos
y restos de posidonia. Entre ellos en las rocas del fondo encontramos
infinidad de gobios y blenios. Es muy posible que encontréis
alguna morena de pequeñas dimensiones. Espirografos, erizos,
estrellas rojas y las bellísimas Mastasterias glacialis,
tapizan las paredes.
Saliendo del pequeño cañón nadaremos bordeando
la costa hasta llegar a un ares de peñascos enormes por
los que se puede nadar entre ellos. Este lugar, es muy poco frecuentado
por los bañistas aunque existe una especie de pasarela
cerca del agua para pasera por la orilla. por lo que podemos encontrarnos
con sorpresas verdaderamente agradables a muy poca profundidad.
Infinidad de pequeños meros ,no los confundáis con
los serranos, que adoptan una posición similar pero sus
aletas pectorales son mucho mas grandes y sus movimientos, inconfundibles.
En este laberinto de rocas tapizadas por las algas, podéis
encontrar extraños cangrejos como la Lisa chiagra, o el
cangrejo peludo, ambos de pequeño tamaño y difíciles
de observar. Los sargos vuelan en pequeñas bandadas que
son oscurecidas por los inmensos cardúmenes de salpas,
que pacen tranquilamente entre las rocas. Emboscándote
entre las peñas y esperando comprobareis que los peces
vuelven a su cotidiana tarea de alimentarse, indiferentes a vuestra
presencia.
Pulpos y sepias, pasan absolutamente desapercibidos camuflados
en el algar o en el roquedal del fondo. Las piedras también
están llenas de vida por debajo. Ofiuros enormes se ocultan
de los numerosos lábridos que dan color al paseo. Grandes
tordos, os acompañaran para comer de los sedimentos que
levantan vuestras aletas mientras que una galaxia permanente de
Chromis se mantiene a la expectativa.
Donde las rocas descienden hacia un fondo de arena a 6 m.
enormes cardúmenes de miscidiaceos son atacados por algún
hipocampo oportunista.
Al terminar este recorrido, desembocaremos en la cala Forcanera.
Esta alberga al fondo un pequeño edificio y embarcadero.
Recordemos que esta es la primera cala de la Costa Brava.
La belleza del lugar solo esta en el paisaje. Enormes bloques
y cañones recorren el fondo, sin embargo pocos peces encontrareis
por aquí. Al llegar al otro extremo de la calita encontraremos
mas bloques diseminados por una orilla abrupta y difícilmente
accesible desde tierra. Nadaremos entre los bloques, y de nuevo
a la fauna y flora de las aguas poco profundas. Enormes Thais,
millares de caracolillos convertidos en viviendas para los ermitaños,
enormes cohombros convertidos en excavadores, procesando arena
para toda su eternidad.
De ese modo ya estamos en la Punta Santa Ana. Enmarcada entre
dos gigantescos peñascos, este ha sido el lugar donde ya
hoy en día, centenares de buceadores han sido iniciados
en este arte y deporte que es el buceo. Obviamente, he decidido
dos inmersiones diferentes en este lugar que es Blanes, para no
toparnos con un carrusel de gente vestida de negro. Blanes esconde
lugares muy interesantes, pero también existe en determinadas
épocas del año, un verdadero colapso de población,
la cual llega a triplicarse, convirtiéndola en una bulliciosa
y francamente divertida población costera.
Para terminar una inmersión o un paseo en apnea, nada mejor
que una paella en el puerto. El restaurante del mismo es excelente
y tiene un precio asequible, si tienes mucha suerte y es agosto,
te diré que Blanes es sede de una importante competición
de fuegos artificiales desde el año 1970. No te lo pierdas,
durante una semana, se suceden infinidad de castillos diseñados
por los maestros artificieros mas conocidos Luis Brunchu Godella
(Valencia) o FTF Worldwide (U.K.) Pensad que se llegan a quemar
mas de cuatro toneladas de pólvora por día, con
secuencias de detonación programadas por ordenador. Pocas
bromas.
Para terminar, deciros que es interesante visitar el inicio de
una zona de buceo tan amplia como es la Costa Brava, es imperativo
captar sus matices y comprobar que cuando mas al norte te sumerjas,
mas Brava, es la Costa.

