
THE CUSTOM BOAT
Para comenzar este relato, debo aclararos que ha sido parte de mi recuperación tras la operación de cáncer de colon que sufrí en octubre de 2003. Desde luego esta no es una historia triste, todo lo contrario, es la epopeya de la construcción de una embarcación, la cual se ha puesto a punto al mismo tiempo que mi maltrecho cuerpo.

No os entretendré en detalles, sino que os diré
que el origen de todo viene a causa de un regalo, un casco destartalado
abandonado en Castelldefels, que mi tío Arturo tuvo a bien
regalarme, ya que solo le ocasionaba gastos.
Como veréis en las fotos el casco estaba impecable,
el resto era prácticamente basura. El motor, un épico
Stinguer de 75 HP. estaba desmontado y era de un tamaño
tal que daba verdadero miedo, acabó también en el
chatarrero.
La llegada a la Marina fue más bien patética. Aquel
derrelicto lleno de arena acumulada durante más de un año,
forrado de moqueta azul y un revoltijo de asientos, parabrisas
y cables de dirección, daba verdadera pena. Sin embargo
para mí, que soy una persona capaz de ver más allá
del aspecto inicial de los objetos, constituía una verdera
piedra en bruto.
1. La barca varada en Castelldefels, como veréis llevaba un Stinger de 75 Hp. con la cola partida © by Toni Romero 2003
La limpieza y eliminación de arena y basura, reveló
un casco muy hidrodinámico y con una medida ideal para
mis propósitos. Si quieres tener una embarcación,
debes saber para que la vas a utilizar, adaptándola a tus
necesidades.
Sin embargo en esos momentos la cosa no me parecía tan
fácil, ya que no tenia ni idea de trabajar el poliéster,
el gelcoat o la adaptación de la madera al uso marino.
Obviamente, ello fue causa de muchos errores que hubo que corregir.
El mar no perdona y lo que no es de uso marino, el mismo barco
lo escupe.
EL GATO MARINO
Así pues la barca fue a parar a un lugar de la marina
donde no molestase durante mi operación. Tras ésta
y unas semanas de aclimatación a mi nueva situación,
me puse manos a la obra.
De nuevo en mi zodiac me dirigí hacia el amarradero donde
estaba la barca, abordándola de nuevo con la sensación
de encontrarme con algo con lo que iba a compartir muchas horas.
Sin embargo un penetrante olor a gato invadió mi nariz.
Incrédulo vi que no había forma humana ni gatuna
para acceder a la barca, por lo que acabe decidiendo ir a buscar
un bidón de lejía para limpiar aquella terrible
peste.
De vuelta y con el bidón en ristre empiezo a rociar el
casco, comprobando que ha sido orinado a conciencia. Al llegar
a la popa y retirar la cortinilla que ocultaba la batería,
un gatazo gigantesco me da un susto de la hostia.
Nos quedamos mirándonos, tan asustados uno como el otro.
Veo que está delgado y que el pelo no tiene muy buen aspecto,
además maúlla de modo lastimero, por lo que entiendo
que lleva varios días de náufrago en mi barca. Lo
cojo con delicadeza y lo llevo tembloroso a la zodiac. Una vez
instalado en la proa, arranco el motor y el gato se lanza al agua,
y se va nadando. Me quedo de piedra. Jamás había
visto nadar un gato en el mar, con brazadas decisivas y pequeños
soplidos se dirige hacia el muelle que esta a más de tres
metros de altura y en el que se halla amarrado un pesquero de
dimensiones considerables. Al ver que no paso entre el pesquero
y el muelle con la zodiac, doy la vuelta para aguardarlo del otro
lado. Tras una breve espera aparece y al verme se dirige directo
hacia mí. Lo recojo del agua con delicadeza y de nuevo
lo pongo en la cubierta. Tiembla de frió y me mira con
ojos grandes y negros de miedo. Lo dejo en el muelle y veo que
se va hacia la libertad después de ser el primer gato marino
que he conocido en mi vida.
ADIOS MOQUETA ADIOS

Ese fue el fin de la moqueta. Tuve que arrancarla del todo
dejando la fibra al aire y por supuesto, más arena. Creo
que jamás he sacado tanta arena de un barco.
Al eliminar la moqueta y aparecer los restos de cola y la fibra
al aire decidí limpiarlos a base de lija y paciencia, para
dejar la superficie lisa, y fijar la fibra utilizando pintura
epóxica de dos componentes. Esta fragua en unas dos horas
y pasadas veinte y cuatro adquiere una dureza increíble.
Saco la barca del agua mediante una polea que hay en la marina.
Ya en tierra reparo la popa, al vararla continuamente en la playa
se había desgastado de modo considerable. Aprovecho que
está en seco para pintar toda la proa por dentro y por
supuesto darle antifouling.
MADERA
La cubierta de un color gris espantoso, tenía dos acanaladuras
a ambos lados, en ellas encajaban unos listones laterales, que
formaban un compartimento para guardar toallas u otros objetos.
Al eliminarlos pensé en dejar toda la cubierta a un solo
nivel. Para ello relleno las acanaladuras con epoxi reforzado
con listones de madera y cubro la cubierta con otros de pino tratado
con sales. Fijo los listones con tornillos inox, introduciendo
entre ellos para calafatearla teroson®, un compuesto que hoy
en día sustituye a la brea y al esparto.

Decido rehacer todas las piezas de tapizado, el salpicadero, los
laterales y una pieza de la proa en madera. Para ello elijo madera
de iroko, muy parecida a la teca pero más ecológica
ya que se cultiva en plantaciones. Compro un tablón de
5 m. de largo de 50 cm. de ancho por 3 cm. de grueso. No existen
en el mercado ni más pequeños ni más delgados,
por lo que hay que regruesar las maderas ya precortadas hasta
dejarlas en un grosor de 1,5 cm. Lo del regruesado, toda una aventura.
Encontrar un carpintero para desbastar casi 2 cm. de iroko es
una ardua tarea. "Tengo la máquina rota, no come igual
de un lado que de otro", mil excusas para evitar tragarse
los litros de polvo de iroko producidos durante el proceso. Al
fin un carpintero joven accede a realizarlo. Al ir a recoger las
tablas lo encuentro sumergido hasta la cintura en serrín,
su perro, un bóxer, me recibe en la calle, mientras en
la carpintería una niebla de limaduras nos deja entrever
al pobre hombre batallando con las tablas.
De nuevo en la marina las fijo al casco con tornillos y teroson®, la verdad es que quedan muy bien. La madera viste poco a poco el casco dándole un aire de los 50".
MOTOR
Tiempo atrás compré un motor de cuatro tiempos
para mi pequeña zodiac, sus ventajas en cuanto a ahorro
de combustible, silencio y suavidad, me hacen decidirme por un
cuatro tiempos de 40 CV para la nueva embarcación. Más
que suficiente para los 4,20 m. de la lancha que volará
en un futuro no muy lejano.

Una vez instalado empieza la fase de la dirección. Antes
la bestia de 75 CV consistía en una dirección de
cable, traqueteante y dura del copón. La tiro a la basura
y me hago con una dirección hidráulica de Vetus,
iniciando la tarea de armarla en la barca sin tener muy claro
cómo funciona exactamente.

El sistema es muy simple, una bomba situada en el volante hace
circular el aceite a través de dos tubos hacia la popa,
donde un cilindro con un pistón mueve un émbolo
que empuja el motor en una u otra dirección. Dicho así
es fácil, el problema está en adaptarlo al casco.
La parte del volante no es muy complicada, pero el pistón
de la popa me exige construir un soporte en cardan, por las fuerzas
a las que estará sometido, decido hacerlo en delrín
blanco. Este material similar en aspecto al nylon, es mucho más
resistente y más fácil de mecanizar.
Tras colocar debidamente el pistón hago una prueba en el
mar. Lógicamente lo he instalado al revés, por lo
que la barca vira a babor, al girar el timón a estribor.
Después de algunas colisiones leves con otros barcos, paro
e invierto los tubos consiguiendo que funcione correctamente.
La dirección va suave como la seda.
AGUA, COMBUSTIBLE Y ELECTRICIDAD
Como la actividad principal a la que someteré esta
embarcación será la de imagen e inspección
subacuática, necesitaré disponer de agua a bordo
para aclarar las cámaras y cambiar cintas o la película
de las cajas estancas a bordo. Suelo quemar varios rollos de película
en un día de inmersiones. El poder lavar el equipo o tomar
una ducha a bordo, es una buena idea.

Ubico un deposito de 50 l. para el agua y otro de 40 l. para combustible,
que se puede aumentar con otro deposito auxiliar de 22 l. que
se conecta a la instalación de combustible con una conexión
rápida. dichos recipientes están estibados bajo
la amplia proa, donde está el filtro separador de agua
del combustible y la bomba de membrana de la instalación
del agua.
Claro que debo preparar el espacio interior de la proa para ubicar
toda esta parafernalia. Antes ya había fijado toda la fibra
con gelcoat, trabajar en esta especie de ratonera no es muy agradable,
por suerte es primavera y el sol todavía no aprieta demasiado.
Al final la simple instalación de unos listones de madera,
me permite encajonar los depósitos quedando perfectamente
estibados.
Una pequeña sentina en popa recoge toda el agua que entra
en la embarcación. Lluvia o salpicaduras de agua de mar
son expulsadas al exterior pon una pequeña bomba de achique,
con una válvula anti-retorno que impide la entrada del
agua marina al interior
Introduzco la caja de distribución eléctrica en
una caja estanca mecanizada con un frontal de acrílico
transparente, así puedo comprobar si ha saltado algún
circuito mediante la visualización del piloto correspondiente.
El panel principal de electricidad estará construido con
interruptores estancos y con indicación luminosa de contacto.
Luces de navegación, bomba de sentina, luces de cubierta,
claxon, tomas de corriente en cubierta, bomba de la ducha, sonar
navtrak y radio, toda la iluminación es a base de leds.
Esta nueva forma de iluminación de alta intensidad y mínimo
consumo, garantiza el poder trabajar de noche sin problemas (muestreos
de plancton, ictiología o inmersiones nocturnas), además
la vida de estas maravillas es de 100.000 horas y son estancas
de serie.
Para alimentar toda la electrónica instalo en popa dos
baterías de 50 A. Mediante un conmutador existe la posibilidad
de utilizar una sola o ambas a la vez, empleándolo también
como desconectador.
La masa de cableado es impresionante, lo de debajo del salpicadero
se ha convertido en un verdadero galimatías, por suerte
he tenido la lucidez de construirlo con un código de colores
y etiquetado con Dymo, de modo que es relativamente fácil
aclararse en esta jungla electrónica.
MAS MADERA

En la proa del modelo original existía una pieza de
madera tapizada en forma de flecha, que le daba una línea
muy interesante, sin embargo estaba rematada por dos molduras
de media caña que para mí resultaban espantosas.
Tras su eliminación y posterior acabado la cubierta queda
lisa, corto entonces un panel de iroko más grueso y con
una forma similar. Sobre él instalo la bocina, una cornamusa
y el pozo de la cadena del ancla. Este se abre en proa con un
traga cadenas con tapa y una puntera que albergará una
pequeña ancla. Recupero todo el "acastillage"
original y lo mando al cromador. Las cornamusas, guías
de cabos y demás relucen como nuevas instaladas de nuevo.

LLa popa que antes estaba tapada con una especie de cortina de
skay, la cubro con una pieza de madera con tres portillos. Uno
contiene el extintor, el segundo permite acceder a la sentina
y a la bomba de achique manual y el tercero oculta una cajonera
para herramientas y demás útiles de a bordo.
En el lateral de babor monto un panel con un portillo de modo
que queda un espacio donde poner los chalecos y remos. El sitio
que queda lo empleo para instalar dos soportes para el bichero
u otro utensilio con mango. En el de estribor, un pequeño
panel con otro portillo oculta el desconectador de batería,
una toma de 12 V. y la entrada de carga exterior para las baterías.
El restante espacio es para dos portacañas capaces de albergar
hasta tres equipos de pesca, que me serán muy útiles
para los muestreos en los que se necesita capturar peces vivos.
PARABRISAS
Este ha sido el verdadero problema de todo el proyecto. En
el mercado sólo dos empresas tienen en catálogo
la construcción de parabrisas a medida. Vetus y Livemar,
en ambas el precio es superior a los 1000 euros. Además
se fabrican en aluminio, metal- al que no quiero a bordo (sólo
en el motor). Todo un dilema.

De origen esta embarcación llevaba un parabrisas de metacrilato
con un mínimo marco de aluminio. Quedaba sellado a la proa
mediante una goma con forma adecuada, de forma que era estéticamente
agradable, aunque los materiales no fuesen de gran calidad.
Tras un largo tiempo de meditación decido construir el
parabrisas en iroko y cristal. La ejecución de esta parte
es la más complicada: calcular los ángulos y recuperar
la inclinación que poseía el parabrisas a fin de
que expulse el agua que entre por la proa. Al ser una embarcación
de borda tan baja, es imprescindible su correcta ubicación
para evitar embarcar agua.
Tras una pesadilla de polvo de iroko, horas de fresadora e ingletadora
va tomando forma lentamente. Su acabado no es perfecto a mis ojos
pero utilizo además del iroko, madera de cerezo, rojo sobre
ocre, una combinación preciosa.

El cristal es ahumado, laminado y templado. Encargo el corte y
la preinstalación a un cristalero. El marco lo he construido
de modo que, compuesto en tres partes, se pueda mover con comodidad
antes de fijarlo al casco. Cuando lo veo por fin con los cristales,
se me hace la boca agua, tiene un maravilloso aspecto de los 50'.
El sellado es vital para la estanqueidad, el teroson® utilizado
con tiento es el material ideal para esta tarea. Tras varias horas
de cinta protectora y disolvente, las tres partes quedan lista
para pasar a su lugar definitivo.
Llevo a cabo su ensamblaje sin dificultad, sólo la tediosa
tarea del sellado y el pringoso teroson® que se pega a todas
partes me pone de los nervios; pero tras tres días de lacrado
y espera, queda listo. Una última mano de protección
es el toque final para que adquiera todos los matices de la madera.
TOLDOS



Antes de hacerse a la mar es imprescindible disponer de dos
toldos en un barco de estas características. Uno para navegar,
te protege del sol (tan peligroso hoy en día), el viento
y la lluvia. El otro es para dejar la embarcación amarrada,
tapándola completamente.
El primero que construyo para navegar divide el peso entre la
popa y el medio de la embarcación, esto provoca un excesivo
descenso de la popa. Decido variar el diseño basándome
en la idea de que el total del peso quede en el centro. Así
deja la popa completamente libre de estructuras y con una amplia
visibilidad y una buena protección de 2/3 del total del
espacio habitable.
Lo construyo con una vela de grandes dimensiones desechada en
la marina, reciclaje ante todo!!.
ESPACIO POLIVALENTE
Recordad que hablamos de una embarcación de 4,20 m.
de eslora, un verdadero juguete. Para realizar diferentes tareas
hay que adaptar el espacio a la labor del día.
Para las sesiones de buceo construyo un soporte de madera que
permite estibar las botellas en cubierta, completo la configuración
con un espacio para una cubeta con las cámaras y focos,
además de un equipo de reanimación.
Para la inspección subacuatica con Rovs monto un contenedor
de aluminio con 50m. de cable y la consola, una cubeta para el
rov y otro contenedor para las baterías. En el caso de
la topografía una sonda de haz remolcable conectada a un
PC y a un GPS nos permite hacer perfiles del fondo en 3d con coordenadas
en tiempo real, además identifica diferentes tipos de metales.
Y para recolecciones de plankton la amplia bañera alberga
contenedores para muestras, redes de arrastre y electrónica
de campo, medidor de O2 en el agua, conductividad, temperatura,
etc.
SEGURIDAD
Lo último son las radios con función DSC, al
mandar un aviso de alarma en el canal 16 aparezcan tus coordenadas
GPS en el receptor de Salvamento Marítimo, además
de los datos de tu embarcación. Como comprenderéis
la ventaja es muy interesante de cara a una situación de
emergencia. Los habituales chalecos son sustituidos por modelos
hinchables (menor volumen al almacenarlos), añado las clásicas
bengalas, el botiquín, los imprescindibles remos, un achicador,
extintor, espejo de señales y un articulo imprescindible,
una bocina manual. Y por último un descubrimiento fantástico,
el Trump de Plastimo, una bocina que produce 100 Db. soplando,
es flotante y vale unos 12 euros.
PAPELES!!
Cambio de lista, cambio de propietario, rematricular, cambio
de motor o legalizar la emisora, son algunos de los interminables
trámites a los que he estado sometido durante casi un año.
Por desgracia la burocracia, y otras complicaciones añadidas,
lleva su tiempo y va a su ritmo. Por suerte la barca poseía
toda la documentación en regla y solo se ha tenido que
poner en orden el cambio de motor, pasar la inspección
y ponerla en la lista adecuada.
CONSEJOS IMPRESCINDIBLES
Si queréis tener una experiencia como la que os he
descrito, os daré unos breves consejos para evitar pasar
por los malos ratos que he padecido por falta de experiencia.
1 - Antes de adquirir un casco, aseguraros un espacio donde
poder trabajar en tierra, por supuesto prever un amarre para cuando
la hayáis terminado.
2 - Al adquirir un casco, aseguraros que tiene todos los papeles:
la factura original de compra (casco y motor si lo tiene), una
factura del propietario original con una fotocopia del DNI validada,
certificado de navegabilidad etc.
3 - Jamás compréis una embarcación sin todos
los papeles.
4 - No utilicéis materiales que no sean marinos, silicona,
barniz normal, Aquaplast, acero, cola blanca, esmalte sintético
o cosas que hayáis utilizado para el bricolaje casero.
5 Sólo utilizad materiales marinos, pintura de poliuretano
de dos componentes (Titán o Veneciani), masilla de epoxi,
masilla de poliéster, fibra de vidrio, poliéster,
masillas blandas tipo "sealant" (Teroson o Sykaflex),
pegamento de poliuretano para madera (Balcotal).
6 - ¡Cuidado con las maderas!!, nada de pino o maderas blandas.
Utilizad teca, iroko, palo hierro, haya. Imprimadlas con protección
adecuada para el agua salada, los rayos UV, el sol y la acción
del mar, aceite de teca con trementina, aplicada tibia, Novatec
o Xiladecor. Si barnizáis utilizad barnices marinos (Titán
o Veneciani).
7 Metales sólo inoxidables, acero inox, latón
cromado o aluminio anodizado.
8 - Los plásticos solo los de tipo técnico, delrin
(blanco o negro), tufnol, ertalite, nylon con fibra o nylon embebido
en aceite.
9 - Pensad en las necesidades que vais a requerir de vuestra embarcación,
en qué espacio vais a necesitar para practicar buceo, pesca
o simplemente para pasear. Qué accesorios vais a necesitar
y dónde ubicarlos.
10 No compréis una embarcación demasiado grande,
lo ideal es entre 4,5 y 6 m. de eslora, con un simple "titulín"
podréis navegar hasta dos millas de la costa. Estos cascos
se pueden adquirir por 300 ¤ dependiendo del estado.
11 Cuidado con el motor si es de segunda mano, revisadlo
a conciencia, sin motor no hay gobierno. Si queréis cambiarlo
su elección es importante, comprad un motor adecuado para
la embarcación: nunca más pequeño, tampoco,
más grande.
13 Haced pruebas de mar, veréis los defectos en el
acabado.
14 No salgáis al mar sin papeles y sin el equipo
reglamentario para la embarcación (remos, bengalas y demás),
tendréis problemas.
Sobre todo si decidís seguir el camino de haceros una barca customizada, tened en cuenta que es un trabajo largo y arduo bajo el sol, protegeros de él. Sinceramente creo que se goza tanto en la construcción o rehabilitación, como en el hacer uso de ella. De veras os aconsejo esta experiencia, es de lo más gratificante. ¡¡Suerte!!
© by Toni Romero 2005 - Serveis Integrals Subacuatics, S.L.
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