Dr. Romero en la República Dominicana
Llego a una isla situada al sur, pertenece a una compañía naviera Italiana y es utilizada como base para desembarcar a los turistas y pasar un día de barbacoa, baile, shoping y aguas cristalinas.
Estoy en el sur de la isla: palmeras, arena blanca y fina de coral. Pensando en cómo alejarme del la multitud y del olor a bronceador, descubro un chiringuito donde te llevan en barca hasta puntos más alejados, sin embargo,20 $ es excesivo para 1 kilómetro escaso.
Finalmente decido hacerlo nadando, el método más natural. Me visto de Bond y nado hacia la punta situada más al este, allí veo un pequeño roquedal que cae a pico en el agua desde una altura de unos 2 m. Me cruzo con toda clase de especies humanas alejándome hacia aguas libres. El coral hace su aparición en medio de piernas y cuerpos Danone calzados con un extenso catálogo de aletas de playa, aptas para matarse fácilmente en aguas más agitadas.
Colonia de anemonas
© by Toni Romero 1999De repente me sorprende un banco de peces aguja de una especie que nunca había visto (Hemirampus brasilensis), posee una segunda punta encima de la principal mucho más corta y que le da un aspecto curiosísimo. Luego una nube de cirujanos azules posa para mi cámara, sin embargo todavía se cruzan en mi encuadre algunas bañistas, por lo que nado hacia zonas más deshabitadas.
El coral aumenta en exuberancia dando paso a un bosque de corales de cuerno de Alce (Acropora palmata), en el que deambulan grandes loras (Sparinsoma viride). Estas poseen dimorfismo sexual, las hembras son de un color rojo-pardo y los machos de un llamativo azul-turquesa. Se alimentan de corales que cortan con sus potentes picos de similar forma a la de los loros (de ahí viene el nombre de loras) que posteriormente trituran con unas poderosas molas ubicadas en el paladar.
Cuando una lora defeca el contenido es simplemente arena, ha digerido toda la parte viva de los pólipos eliminándola en forma de nube, el diámetro de los granos es exactamente igual al de la arena del fondo.
La ciudad del coral alberga una cantidad de peces muy similares a los de nuestro Mediterráneo. Los lábridos son una muestra de ello, el pez verde (nuestro Thalassoma pavo) tiene un pariente Caribeño, el Thalassoma bifascinatum. Las julias, escórporas y salmonetes disfrutan también de homónimos en estas aguas. Es curioso como se manifiesta el pensamiento Darwiniano en la simple observación de la naturaleza.
El Thalassoma bifascinatum
© by Toni Romero 1999Llego a las rocas y la corriente es levemente más fuerte, es en estos momentos cuando el empleo de unas buenas aletas te facilita la vida. Utilizo las nuevas de Cressi, las Gara 2000 HF, son de fibra y contrariamente a lo que puedan parecer por su envergadura (1,20 m.) son extremadamente cómodas. Me dejo llevar.
Grandes gorgonias de casi 1 m. de diámetro, son mecidas con suavidad. Me dejo caer hacia ellas y veo posados sobre su dorso a dos personajes de ensueño. Mi primera impresión es la de un par de nudibranquios. Poseen un manto naranja con bonitos e irregulares círculos negros. Los fotografío, aunque la tentación de tocarlos es aún más fuerte. Al hacerlo el manto se repliega dejando a la vista un caracol de porcelana como no vi jamás (Cyphoma gibbosum). Mide unos 2 cm. y tiene un pliegue central.
Más adelante topo con un campo de anémonas (Condylactis gigantea) con unos enormes tentáculos terminados en unas protuberancias esféricas de color rojizo. Me acerco a un palmo de distancia en busca de peces (tipo pomacentridae¿?) y no observo ninguno. Seguramente esta especie no hace de anfitrión a ningún pez.
Al poco rato, unas formaciones de aproximadamente 1 m. de altura llaman mi atención. Al verlo de cerca compruebo que son corales de pilar (Dendrogyra cylindrus)con un grupo de pequeños peces amarillos (Haemulon chrysagyreum) que se aremolinan a su alrededor, una familia divertida. Por supuesto pasan a formar parte de mi película.
Coral cuernos de
alce (Diplodia palmatta)Al final llevo ya más de dos horas y decido volver a tierra a comer.
Tremendísima barbacoa de pollo con salsa de sangre de alien, me imagino unas gotas de esta salsa (extremadamente picante) que caen en el suelo y empiezan a horadarlo, como una especie de ácido corrosivo, hasta llegar al centro de la tierra.
Tras este refrigerio, en el que utilizo de extintor varias cervecitas, voy a dar una vuelta por las tiendecitas (reconozco que soy un adicto al shooping).Una pequeña talla de madera llama mi atención y el dominicano coincide conmigo en que (como me imaginaba) tengo un gusto excelente y que casualmente, esa es la que más quiere y sólo se podría desprender de ella por 100 $. No voy a llenar páginas y páginas con la dialéctica que empleamos para llegar a un acuerdo, pero os diré que después de hacerme pasar por un tripulante de un barco atracado no muy lejos, de decirle que era mi hermano en la República y facilitarle unas manzanas (del bufete), conseguí la talla y un machete (bastante grande) por 25 $. Todo un logro del Dr. que se consolida a partir de este momento como un gran negociador.
Y que contaros sobre la gente de este estupendo país, en primer lugar hablamos el mismo idioma, el castellano y el hecho de ser de cultura hispana hace que sea una de las islas, junto con Cuba, en la que me siento como en casa.
En el barco la tripulación baila con los turistas, estoy fascinado, al compás del merengue y la cumbia el barco cabecea en este loco Caribe en el que todo se mueve.
