Más allá de la fotografía submarina.

El camino más común para adentrarse en esta disciplina empieza por el buceo, y sin prisas, ya nos ocuparemos a posteriori de las imágenes subacuáticas. Las directrices que deberemos observar son el control de la acuicidad (para conseguir desenvolvernos en el medio acuático), el dominio de la cámara y de sus entresijos, e intentar tomar alguna fotografía decente. El momento de la verdad llega al superar estos nada despreciables hitos, el novel fotosub se iniciará entonces en la ardua experimentación de composición y contenidos.

Es corriente que el compañero o compañera de inmersión se convierta de inmediato en modelo, adoptando los consabidos diálogos mudos de las profundidades para corregir posiciones y encuadres.
Otros optan por iniciarse con fotografías de peces o invertebrados. Lo de los peces es más difícil, captar el ambiente en el que viven, con su variada paleta de colores, es una peliaguda labor de fotometría y compensación de luces (de ambiente y de flash). Los invertebrados son los más fáciles de plasmar en film. Utilizar anillos de extensión, con un tope para encuadrar y hacer foco (en Nikonos) es un método sencillo y con el que se obtienen muy buenos resultados con un mínimo aprendizaje.
Más complicados nos resultarán los pecios y las cuevas de grandes dimensiones, requieren de un mejor equipo y lo que es más importante, de aguas con máxima visibilidad. Es del todo imposible tomar un plano general de un pecio de 50 m. si no existe la misma distancia en agua clara. Además para que quepa en el encuadre necesitamos un gran angular, un lente caro.

Rosas en el mar © by Toni Romero 1998

 

Diríamos pues, llegados a este punto, que hemos revisado (muy por encima) algunas de las denominadas especialidades de la fotografía submarina: ambiente, fauna, macro y personas. La cuestión es, ¿queda algún modo de ir más allá de lo que se reconoce como los cuatro pilares, por parte de los captadores de imagen?.
¡Por supuesto que hay gente que supera la expresión básica en este maravilloso mundo del fotosub!. La primera vez que conocí a alguien verdaderamente sorprendente fue en Ibiza, en el año 1988. En un compresor al que acudí para cargar mi botella encontré un alemán, ya entrado en años, quien, al comentarle que yo era fotógrafo submarino, me demostró su interés en que viera alguna de sus diapos. Me impresionó su formato, 6x6. Estaban disparadas con una Hasselblad Super Wide, cámara que posee un angular corregido y con la que se consigue, si está a nivel (de gran ayuda el cuerpo de la cámara) eliminar completamente las fugas. Se utiliza habitualmente en arquitectura, su lente Carl Zeiss es maravilloso, sus resultados se reflejan en la calidad y la resolución final de la imagen.
Pero su contenido era aún más impactante, les denominé "buceadores espaciales", una definición del todo precisa, aparecían equipados con cascos integrales, trajes monopieza de neopreno e iluminados por medio de tres puntos de luz con filtros de colores. La escena de estos seres de otro mundo tomada sobre un fondo de arena ha quedado grabada en mi mente hasta hoy en día. El fotógrafo se llama Peter Alexander Reisserer, todo un erudito, pensemos que corrían los años 80' y el hombre ya estaba montando un plato con iluminación bajo el agua.
No nos asombremos si al mirar atrás en el tiempo hallamos precedentes. Quién no recuerda "Escuela de Sirenas", con la famosa Esther Williams, la primera actriz y modelo-sub de la historia. En los años 50' causó furor con sus elaboradas coreografías y escenografías del más puro estilo Hollywood. ¡Démosle el reconocimiento que se merece!.

La controvertida Leni Riefenstalh, autora del que se ha considerado el mejor documental de la historia, "Olimpíada", - "Epopeya del ritmo y del esfuerzo físico que sigue insuperada en su género", en palabras del propio Román Gubern-. Es la primera realizadora que incluyó imágenes submarinas en el rodaje de unos juegos olímpicos. Esta pionera experimentaba con todo tipo de cámaras y equipos, desde cómo ubicarlas en la piscina de saltos a cómo tomar primeros planos de los nadadores, creó escuela en la técnica cinematográfica. Leni, después de pasar por el Tribunal de Nuremberg y tras ser reiteradamente acusada de colaborar con los nazis por los medios de presión social de la época, no encontró a nadie que la quisiera contratar, viajando al final a Africa para acabar conviviendo con la etnia Nuba durante varios años.
En al actualidad creo que es la buceadora en activo de más edad del planeta. Mintiendo sobre su verdadera edad se sacó la titulación de buceo a los 72 años, dedicándose a partir de entonces a la fotografía submarina y a la realización de documentales, una de sus grandes pasiones. Sus fotografías poseen un estilo muy particular y son de gran belleza en composición de forma y color.

Volviendo a la actualidad, el progreso de la tecnología en cuanto a materiales y equipos ha permitido que el único límite esté en nuestra imaginación. Lo cual no puede tomarse a broma, en nuestro propio país pocos sobresalen por su creatividad. Es usual ver la típica fotografía del buceador o buceadora (nadie lo distingue bajo casi un centímetro de neopreno y con todo el equipo de buceo encima) con la lámpara en la mano en una pared de gorgonias. Nos falta aún por introducir un nuevo factor, el estilismo, tanto en la indumentaria como en el maquillaje. A éste último hasta ahora nadie lo ha tenido en cuenta, !por supuesto que existen cosméticos especiales para el agua!.

 

Lola Puentes © by Toni Romero 1991 y una fotografia de Peter Alexander Reisserer

Pero vayamos al meollo de la cuestión, lo importante es el concepto (como en la popular "Airbag"). Sólo apartándonos de lo que es corriente en el medio, hallaremos nuestra evolución como profesionales.

Basta de modelos con medidas y edades indefinidas escondidos / as bajo horrorosos trajes fucsia o verde limón (igual para los estampados tipo "Corrupción en Miami").

Mostradnos gente bella, con cuerpos "danone" para delicia de nuestros ojos.
Parad ya de tomar planos cortos de gafas transparentes y tonalidades verdes, parecen cadáveres. El plano corto con una máscara y un regulador, ¡no funciona!.

Basta de absurdos y complicados montajes para tomar una foto aún más descabellada. No fotografiéis modelos con un móvil bajo el agua, nadie es tan idiota como para bajar con uno. Pensad en algo divertido y simple.

Utilizad estilistas y maquilladores, trabajad en equipo. Son profesionales, vuestras fotos mejorarán y aprenderéis sobre aspectos que desconocéis.

Iluminad bajo el agua. Basta de luces planas, conseguid volumen y matices. La luz,0 es la materia con la que trabajamos, dadle formas.

En fin, bajo el agua se esconde un universo de posibilidades. Espero sinceramente que estas letras sirvan para motivar nuevos caminos en un arte que acaba de cumplir sus primeros 100 años.

Sobre Leni Riefenstalh
http://www. fotosub.org/leni.htm

© by Toni Romero 2002 - Serveis Integrals Subacuatics, S.L.

Prohibida la reproducción total o parcial de esta página, registrado en la propiedad intelectual.