EL MEDITERRANEO

4- La ciruclación en el Mediterráneo Occidental

La circulación marina que se puede observar en cualquier lugar y momento concreto es el resulatado de la interacción de todas las causas primarias del movimiento (viento, cambios de densidad, gradiantes de presión atmosférica, etc.) que, en parte o totalmente, pueden ser equilibridas o modificadas por las fuerzas secundarias de Coriolis (prporcional a la velocidad de la corriente)y la fricción. En los casos en que una sola de las formas primarias domina la circulación, los modelos existentes permiten al menos de forma aproximativa una dscripción de la circulación existente. Cuando hay más de una, con pesos similares o con alternancia de dominancia, es más dificil su explicación cuantitativa.

En el Mediterráneo, las dimensiones horizontales no son muy grandes y la poca regularidad de la influencia atmosférica hacen que el viento y los gradientes de presión atmosférica, aunque influyen lógicamente en la circulación de de la superficie, no lleguen a dar régimenes estacionarios por sí solos. Los recorridos del viento sore el mar son cortos, que su dirección es variable, a causa de la influencia de las montañas alrededor de sus cuencas y que su intensidad es igualmente variable y, en general, débil, excepto la de los vientos de componente N en el Mediterráneo Occidental. En lo referente al paso de las depresiones también es variable e irregular.

La circulación forzada por los cambios de temperatura y de salinidad del agua (circulación termohalina) es importante en el Mediterráneo, especialmente en lo referente a la circulación subsuperficial y profunda. Si bien en la superficie la influencia de los vientos puede modificar mucho la cirulación respecto a lo que se debería esperarde la distribución de densidades, pero, en términos generales, las salinidades del agua superficial, relativamente bajas al N y S de la cuenca, tienden a facilitarle un giro ciclónico. Si además tenemos en cuenta el retorno del agua intermediaria levantina y la formación de agua produnda, puede decirse que la circulación general del Mediterráneo occidental se ve dominada sobre todo por la densidad de las aguas.

Sobre la circulación termohalina básica producida por las entradas del océano y de la cuenca vecnia y también por los cambios locales de temperatura y salinidad se superpone la redistribución de las aguas, forzada por el viento y por las diferencias de presión atmosférica. La corriente calculada sobre la base de la distribución de masa, la corriente geostrófica, nos da una idea de la dirección e intensidad de los flujos más permanentes, que varían ligeramente con las estaciones del año.

La circulación en la zona del Estrecho de Gibraltar es complicada y el giro anticiclónico que existe es debido a la aceleración de Coriolis (que tiende a hacer girar las corrientes hacia la derecha del hemisferio norte), aplicada a un flujo forzado hacia el N por la dirección de entrada de la corriente atlántica. Influye la inclinación lateral del agua mediterránea que salde del fondo, la formas de los bordes y la fricciópn de las zonas menos profundas. Si añadimos las fuertes mareas, no es de extrañar que esta zona sea aún una de las más intensamente estudiadas.

Saliendo de Alborán, el agua atlántica, en parte se dirige hacia el NE ( hacia las Baleares), aunque la fuerza de Coriolis debería favorecer que la corriente principal siguiera la costa africana. Posiblemente su propia forma es la que fuerza una parte del flujo hacia el NE. Bordenado la costa de Africa, pueden verse gris o remolinos anticiclónicos y ciclónicos, los primero pueden quedarse enganchados y crecer por el hecho que las aguas deplazadas hacia el N tienden a girar en sentdio anticiclónico ( por la variación del parámetro de Coriolis con la latitud), aunque por esta misma razón, los giros que tienen un sentdo ciclónico tienden a escaparse y formar una corriente dirigida hacia el N, muy importante hacia el paralelo 7ºE. A pesar de todo la circulación en la mitad S de la cuenca no ha sido aún bien explicada. Se sabe sin embargo que una gran parte del agua que entra desde el Atlántio se recicla dentro de la cuenca occidental con un recorrido superficial largo que modifica todas sus características físico-químicas y biológicas, mientras que la que penetra en la cuenca oriental acaba transformándose en agua intermediaria.

En la zona del mar catalán, la circulación correspondiente a la distribución de masas es ciclónica y parece que se rompe en giros más pequeños. La corriente que viene del golfo de León hacia al SW por el lado de la costa catalana presenta unas ondulaciones que, probablemente, van perdiendo importancia hacia el S. Esta corriente marca, por la parte oceánica el límite de un frente de talús, una estructura hidrodinámica donde la productividad biológica del mar se ve incrementada.. A pesar de todo ello, las corrientes superficiales costeras catalanas son de dirección variable. Las direcciones preferenes, lógicamente forzadas por la dirección de la costa, son las que se dirigen hacia el NE y las que van al SW, o sea, las corrientes superficiales se invierten de tanto en tanto, pero hay frecuentemente intrusiones de agua de la banda de fuera hacia la costa y al revés, muy probablemente la presencia de aguas menos saladas atrapadas entre la línea de costa y el frente de talús, tiene un papel importante en la dinámica costera sobre la plataforma continental y más lejos incluso.

Respecto a esta circulación variable costera hay que señalar que cerca de la costa la fricción es importante y los flujos no son geostróficos. Además las irregularidades de la línea de la costa y la variación de profundidad influyen mucho en la dirección que toman las corrientes, como también en su intensidad.

Procesos de fertilización

La circualción del mar catalán no es muy favorable para los procesos más conocidos de fertilización, como son los afloramientos. Haría falta una corriente dirigida hacia el NE y vientos sotenidos en esta dirección para favorecer el afloramiento costero. Algua vez se ha insinuado la existencia de un afloramiento en las costas castelloneneses, asociados a vientos del tercer cuadrante y no se descarta que los fuertes vientos de mestral, al sur del Principado, proboquen localmente, afloramientos aunque de relativa importancia, como los detectados en el sur de Francia y asociados a fuertes bocanadas del mestral. De todas formas la poca importancia de la salida y la relativa pobreza de los nutrientes en aguas subsuperficiales, hacen que las consecuencias biológicas de estos episodios de viento sean poco importantes. Aunque es probable que en años fríos, de formación de agua profunda superior a la mediana, la mayor elevación de la nutriclina favorezca la aparición de aguas relativamente más ricas del que es corriente sobre la plataforma del país Valencià y que por ende la mezcla vertical de invierno resulte ser más productiva.

La pobreza de nutrientes del Mediterráneo es un hecho que tiene un su orígen fundamentalmente en el tipo de circulación global, ya que se importa agua superficial pobre y se exporta agua subsuperfiicial más rica. Este efecto de "Lavado" es menos importante de lo que se debería esperar, ya que el agua Atlántica ( el 65% recircula al mar de Alborán antes de seguir su camino) se enriquece al interactuar con la capa inferior que circula hacia al W y, por tanto, una parte de los nutrientes que saldrían del Mediterráneo vuelven hacia la cuenca occidental, incorporados a la capa superficial de agua atlántica. De todas formas, en el Mediterráneo la aportción de fósforo y otros nutrientes por los ríos no sólo tienen importancia local, sino que globalmente, puede contribuir al equilibrio de las concentraciones a largo término.

Aunque el Mediteráneo es un mar oligotrófico (muy poco productivo) siempre se ha observado una cierta contradicción entre la riqueza de indivíduos y especies animales y lla pobreza vegetal de las aguas abiertas. El Mediterránea ofrece una considerable complejiddad y diversidad hidrodinámica, dentro de un espacio relativamente reducido y asequible. Hecho interesante para los físicos oceanográficos que estudian los mecanismos que regulan los flujos, pero también para los biólogos, ya que tienen la posibilidad de estudiar y de comparar diferentes complejos de adapatación de estructuras físicas y biológicas, si tener que viajar mucho. Desde un punto de vista físico, las dimensiones del Mediterráneo y la falta de mareas importantes ( una amplitud máxima de 20 cm) actuan como filtro que elimina los movimientos de escala muy grande y otros factores que sí operan en los grandes océanos. Desde el punto de vista biológico, el Mediterráneo también actúa como filtro, limitando el número de especies posibles en el sistema y también sus características típicas.

Fuente: Història Natural dels Pâïsos Catalans- Enciclopèdia Catalana 1989.
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