Bruselas, 17 de Octubre
de 2003
Acabada la Reunión Técnica de expertos en Bruselas,
las conclusiones que los representantes de EEB, WWF, SEO/Birdlife,
FNCA y PDE extraemos son:
1) Pensamos que las series hidrológicas de aportaciones
mensuales utilizadas en el PHN para analizar el sistema de recursos
hídricos, tienen por lo menos dos defectos que las invalidan.
Por una parte no tienen una fecha de referencia necesaria para
aplicar las derivas temporales. Por otra parte no consideran la
deriva producida por los cambios de uso del suelo durante el periodo
de medidas, no pudiendose asumir la hipótesis de la estacionalidad
de la respuesta hidrológica.
2) Asimismo creemos que las series sintéticas deberian
ser generadas a partir de dos condiciones estrictas:
- un caudal del Ebro en Tortosa de aproximadamente 14.000 hm3
anuales en 1990.
- una incorporación de un modelo explícito al efecto
de generar escenarios climáticos y escenarios con cambios
en la cubierta vegetal.
Por lo que respecta al cálculo del caudal mínimo,
parece ser que se abandona la idea de un caudal fijo de 100 m3/sg
por un caudal variable. Para definirlo se ha usado el método
QBM. Pensamos que la aplicación de este método es
insuficiente para establecer el régimen de caudales ambientales.
Los resultados aportados por los expertos del Ministerio no son
correctos ya que se han aplicado a una serie cuyos caudales mínimos
estaban muy modificados por los usos del agua en la cuenca, forzando
los resultados a la baja. Con la misma metodologia aplicada al
periodo de registro de caudales más natural (1913-1928
), las restricciones ambientales serian de 10.778 hm3/año,
lo que convierte el trasvase en inviable.
La reducción de los aportes como consecuencia del cambio
climático a medio plazo, se ha fijado en un 10%, aunque
son valores con gran incertidumbre y podrian ser mayores. Según
los expertos del Ministerio, el aumento de demanda debido al aumento
de temperatura causado por el cambio climático, seria compensado
por el aumento de la eficiencia de los regadios, afirmación
que no está suficientemente contrastada y resulta sorprendente.
Un punto crítico aceptado por todos los técnicos
presentes y clave para la sostenibilidad futura del Delta es la
falta de sedimentos. Parece claro para todos que hay que
introducir sedimentos procedentes de los embalses en el sistema
deltaico. La estima de los aportes de agua necesarios no se ha
evaluado por parte de los técnicos del Ministerio. Este
es un punto clave para conocer las cantidades de agua totales
que deben circular por el rio.
Se presentó por parte de los técnicos del Ministerio
un sistema de pulsos para la eliminación de la cuña
salina en momentos de anoxia. También existen en este
punto discrepancias en los volúmenes de agua necesarios
que los expertos del Ministerio cifran en solo 200 hm3/año
y que nosotros consideramos más elevados.
Por lo que respecta a las especies protegidas o en peligro
de extinción, todos los expertos piensan que la situación
del molusco Margaritifera Auricularia puede ser afectada en el
futuro por el aumento de la salinidad y eutrofia, efectos que
el desarrollo del PHN hará más pronunciados.Los
técnicos del Ministerio no consideran, sin embargo, que
ello vaya a provocar una situación crítica, cosa
que si creemos nosotros.
Los efectos del PHN sobre las poblaciones de vertebrados
protegidas no han sido evaluadas y existen varias de ellas catalogadas
en peligro de extinción. Algunos de los ecosistemas claves
para estas especies, como las lagunas del Garxal y Buda, pueden
sufrir una degradación importante por la falta de sedimentos,
el incremento de la salinidad y la eutrofia producida por un menor
caudal del Ebro.
Se ha identificado como una necesidad básica a introducir
en el régimen de caudales las crecidas de final
de primavera/inicio de verano que son esenciales para la reproducción
y el desarrollo de las anchoas. Esta es una especie clave de la
que dependen muchas otras especies y en particular algunas aves
marinas amenazadas ( pardela balear, gaviota de audouin ) cuya
área de alimentación se sitúa en la zona
de las pesquerias del Delta del Ebro. Sin estas crecidas todo
el ecosistema pelágico marino puede resultar gravemente
modificado, así como los recursos pesqueros.
La dotación de agua contemplada en el PHN para el Delta
(724 hm3) es insuficiente, ya que para mantener el buen estado
ecológico de las bahías y lagunas, garantizar el
cultivo del arroz y seguir con el riego de invierno contemplado
en las medidas agroambientales se necesitarian por lo menos 1.025
hm3.
Finalmente se ha de hacer constar que esta es la primera vez que
se ha producido una reunión de contraste técnico
entre científicos que hemos cuestionado desde el principio
el PHN y los técnicos del Ministerio que elaboraron el
PHN. Esta circunstancia se produce en un momento en que parece
próxima la declaración de impacto ambiental del
trasvase. Una conclusión de los estudios conducentes a
establecer un regimen de caudales del rio podria ser que la restricción
ambiental resultante hiciese inviable el trasvase. ¿No
seria mejor esperar al término de estos estudios para iniciar
unas obras que pueden ser inútiles?
Parece ser que los técnicos del Ministerio no representaban
oficialmente su opinión. Se podria dar la paradoja que
estos técnicos diseñaran un régimen de caudales
que no fuera reconocido por los propios responsables de cuenca
como el adecuado para el rio.
Por todo ello, los abajo firmantes, especialistas en diferentes
disciplinas y técnicos que han sido designados por EEB,
WWF, SEO/Birdlife, FNCA y PDE para esta reunión, seguimos
pensando que el trasvase es incompatible con un régimen
de caudales que satisfaga las necesidades ecológicas, económicas
y sociales del Bajo Ebro.
Araujo, Rafael
Arribas, Carlos
Canicio, Antoni
Day, John
Forés, Elisenda
Gallart, Francesc
Ibañez, Carles
Martinez-Vilalta, Albert
Oró, Daniel
Palomera, Isabel
Prat, Narcís
Sanchez, Rafael
