
La regeneración de
playas daña los fondos
Un estudio científico revela el impacto negativo que la
regeneración y construcción de playas artificiales
tienen sobre la pesca y los fondos marinos
POBREZA. La regeneración de las playas ha empobrecido de
forma alarmante la biodiversidad mediterránea y mermado
los recursos marinos.
EL IMPACTO
Levante: El principal abuso en la regeneración de las playas, con una reposición casi anual de la arena, se produce en las costas de la Comunidad Valenciana. Los fondos marinos están tan esquilmados que han perdido su dinamismo.
Costa del Sol: El turismo se entendió a mediados de los sesenta como una actividad a corto plazo a la que se había de sacar el mayor rendimiento posible. Las masas de hormigón en medio del litoral han provocado la destrucción de los recursos naturales, que hicieron de Málaga uno de los paisajes turísticos más apetecibles.
Repercusión económica: La Dirección General
de Costas destina hasta el 80 por ciento de su presupuesto a la
regeneración de playas, según denuncian los ecologistas.
No en vano, España tiene más de 3.500 kilómetros
de litoral y tan sólo reponer arena en un tramo de mil
metros requiere una inversión cercana a los seis millones
de euros. No obstante, el turismo relacionado con la playa y el
sol representa algo más del 10 por ciento del PIB de España.
LOS colectivos ecologistas lo venían advirtiendo desde
hace años, los pescadores también lo intuían
y un reciente estudio de la Unidad de Biología Marina de
la Universidad de Alicante lo ha confirmado: la regeneración
de playas y la creación de arenales artificiales provocan
graves alteraciones en los fondos acuáticos, un empobrecimiento
alarmante en la biodiversidad mediterránea y, en consecuencia,
un impacto difícilmente tolerable para la viabilidad de
las pesquerías artesanales.
Los aportes de arena al litoral son una práctica a la que cada año se recurre con mayor frecuencia en España. La Dirección General de Costas consigna hasta el 80 por ciento de su presupuesto para desarrollar estas labores. El objetivo fundamental consiste en contrarrestar la acción de desgaste del mar sobre las playas, especialmente en invierno, y mantener inmutable, aunque sea de forma antinatural, el más atractivo reclamo para el turismo de sol y hamaca, una industria poderosa que representa en torno al 10 por ciento del PIB de España.
Pingües beneficios para quien trabaja en tierra, pero un notable perjuicio económico para quien lo hace en el mar, vienen a decir los especialistas que han realizado el estudio. Sin olvidar que, a nivel medioambiental, el coste es altísimo. «Nuestra investigación concluye que el número de peces capturados en zonas afectadas por una regeneración se reduce en un 60 por ciento y los ingresos por barco menguan hasta en un 50 por ciento», explica el doctor en Ciencias Biológicas en la Universidad de Alicante y director del proyecto, José Luis Sánchez Lizaso.
Encargo de pescadores
El análisis científico, publicado ahora pero que se desarrolló en la localidad alicantina de Denia entre noviembre de 2000 y diciembre de 2002, fue un encargo de la cofradía de pescadores local, opuesta a la regeneración de la cercana playa de La Almadraba. «Todos tenemos en mente la desastrosa experiencia que supuso en 1988 el reacondicionamiento del arenal de Las Marinas», explica el patrón mayor del pueblo, Juan José Camarena. «Tuvimos que dejar de faenar en ese caladero por falta de pesca y no queremos que algo así vuelva a suceder en la zona porque se está jugando con nuestro pan y con nuestro futuro», denuncia indignado Camarena.
Sin pulmones marinos
Casi 15 años después, el equipo de ocho biólogos dirigido por Sánchez Lizaso ha constatado que las praderas de posidonia que antes cubrían la playa de Las Marinas han desaparecido casi por completo. «Su presencia es dieciséis veces inferior a la media de otros lugares donde no ha habido actuaciones de este tipo», apunta el experto.
La importancia de esta planta, que sólo crece en fondos mediterráneos, es vital. Su espeso manto constituye un excelente refugio, un pulmón para oxigenar el agua y una abundante despensa para más de cuatrocientas especies animales y un centenar de vegetales. Asimismo, su asociación en colonias, conformando barreras muy similares a las coralinas, protege a las playas precisamente de la bravura del mar y su hidrodinamismo.
«Una pradera de posidonia oceánica bien formada puede tener una edad de miles de años. Su comparación con los sistemas terrestres serían los bosques más antiguos, que soportan ecosistemas más maduros y biodiversos», aclara Sánchez Lizaso. «Su desaparición conlleva una pérdida dramática e irrecuperable para la fauna y la flora asociada, así como un cambio en la estructura trófica del biotopo», agrega el especialista alicantino.
Peligro de asfixia
Según señala el estudio, la regeneración o la construcción de playas artificiales supone la aportación de sedimentos a la línea de costa, «una parte de los cuáles se quedan en el lugar de deposición y el resto es desplazado a distancias más o menos alejadas, dependiendo de la granulometría del sedimento y del hidrodinamismo». Esta «hipersedimentación» conlleva el enterramiento de los mantos de posidonia, que termina por perecer asfixiada.
Asimismo, la arena en suspensión enturbia el agua, reduciendo los niveles entrantes de luz, fuente indispensable para realizar la fotosíntesis. La consecuencia última es una «anoxia» o falta de oxígeno que acaba por liquidar el conjunto de la comunidad bentónica, aseguran los expertos.
Con el informe en la mano, la cofradía de Denia ha denunciado ante la Unión Europea el proyecto de regeneración de la playa de La Almadraba por considerar que, al igual que ocurriera en Las Marinas, se eliminarán los mantos existentes en el fondo marino de posidonia, una especie que está protegida a nivel europeo por la Directiva de Hábitats y también en el ámbito autonómico.
Por su parte, los colectivos ecologistas apoyan el planteamiento de los pescadores, que ya han recogido 10.000 firmas contra el plan. «Estas actuaciones son catastróficas para el medio marítimo y se apoyan en un concepto mercantilista del litoral», concluye María José Caballero, responsable de Costas de Greenpeace, quien argumenta que estas soluciones de aporte de arena deben aplicarse sólo «en muy contadas ocasiones y teniendo muy presente su impacto».
ESPECIES AMENAZADAS
SEPIA (SEPIA OFFICINALIS)
Tamaño: Este cefalópodo de ocho tentáculos cortos y dos alargados alcanza hasta treinta centímetros de longitud. Sus movimientos son muy rápidos gracias a un perfecto sistema de propulsión a chorro.
Alimentación: Su dieta es rica en camarones y otros invertebrados de pequeño tamaño.
Refugio: Los mantos de posidonia representan un hogar perfecto para esconderse de los grandes depredadores.
Importancia: La sepia es muy apreciada en la cocina. Hay puntos de España donde la captura de esta especie es la principal actividad de los pescadores.
ERIZO DE MAR (ECHINUS ESCULENTUS)
Tamaño: Un ejemplar adulto puede llegar a medir hasta quince centímetros de diámetro.
Alimentación: Es uno de los grandes herbívoros del mar Mediterráneo. Roza las algas y la posidonia con sus robustos dientes para engullir después la comida desprendida.
Despensa: Los mantos de posidonia se convierten en un eterno almacén de alimento para este animal.
Importancia: El erizo de corazón purpúreo, por ejemplo, se alimenta de detritus, cumpliendo una función esencial para la limpieza del ecosistema. En algunos puntos del litoral mediterráneo se comen sus órganos genitales y también se elaboran sopas, además de aprovecharse su caparazón como elemento ornamental.
ESTRELLA DE MAR COMÚN (ASTERIAS
RUBENS)
Tamaño: Los ejemplares más grandes crecen hasta los 30 centímetros de diámetro. De gran belleza, su color puede ser violáceo, amarillo e incluso rojo.
Alimentación: Se alimenta de bivalvos, gusanos y otros equinodermos, a los que, literalmente, aprisiona hasta la asfixia.
Nasas: Su población está siendo diezmada allí donde se utilizan trampas para pescar marisco. Los mantos de posidonia les sirven de refugio.
Importancia: Cumplen funciones básicas dentro del ecosistema al ser un eslabón básico en la cadena trófica.
SERRANO (SERRANUS SCRIBA)
Tamaño: Es uno de los peces mediterráneos por excelencia. De gran belleza, el serrano mide entre 25 y 30 centímetros. Es fácilmente identificable por una colorida mancha azul que tiene en el vientre.
Alimentación: Devora peces más pequeños y crustáceos, a los que acecha oculto entre las piedras del fondo.
Solitario: Vive en la más absoluta soledad. Únicamente se empareja entre mayo y agosto para la reproducción. Una de sus particularidades es que adhiere sus huevos a la roca.
Importancia: También conocido como pez vaca, su voraz apetito contribuye a mantener el equilibrio del ecosistema. Además, el serrano es una captura habitual de los pescadores, siendo su consumo parte esencial de la gastronomía mediterránea.
CAMARÓN
Tamaño: Los ejemplares adultos pueden alcanzar hasta diez centímetros de longitud. De cuerpo transparente con tonalidades parduzcas o verdosas, la vida del camarón va asociada a la limpieza de los fondos marinos.
Alimentación: Devora pequeños invertebrados y plantas. En los mantos de posidonia encuentra un excelente refugio y una abundante despensa.
Presa: Los camarones son una suculenta víctima para peces de mediano y gran tamaño. En este sentido, constituyen una fuente de alimento casi inagotable para los depredadores.
Importancia: El camarón de primera calidad alcanza en los restaurantes y pescaderías un alto precio. Aseguran los gourmets que la especie más fina es la del litoral atlántico andaluz.
POSIDONIA
Importancia: Es la base del ecosistema mediterráneo.Las posidonias conforman grandes praderas vegetales submarinas donde viven o se protegen cientos de especies. En su interior cohabitan minúsculas plantas y animales y quedan atrapados restos orgánicos que constituyen un almacén de comida para otros animales.
Peligros: Además de los sedimentos procedentes de la regeneración artificial de las playas, este bosque vegetal se enfrenta a otro gran peligro: la 'Caulerpa Taxifolia', un alga invasora que compite con la posidonia por un mismo espacio natural.
Origen: La tropical 'Caulerpa' fue introducida por accidente en el Mediterráneo en el año1984, a raíz de un vertido de un acuario de Mónaco. En España ha afectado sobre todo al archipiélago de Baleares. Su fácil adaptación al medio, su supervivencia a la contaminación y su toxicidad para los moradores del Mediterráneo (salvo para el pez Salpa) convierten a la denominada 'alga asesina' en indestructible.
TEXTO:/JOSU GARCÍA / www.diariosur.es SURDIGITAL
