SOPA DE MEDUSAS

Como cada año irrumpe en nuestro Mediterráneo la habitual invasión de medusas. Estos invertebrados son el terror de bañistas y usuarios del mar, a causa de las quemaduras o picaduras infringidas en la desprotegida piel tanto de turistas como de trabajadores del mar
Sin embargo, estos cnidarios son posiblemente los seres más acuáticos que existen, no solo porque el 90 % de su composición es agua, sino por su intrínseca belleza y sus movimientos, dignos de un bailarín de danza contemporánea.

 

Anatomia de una medusa.


No obstante, la aparición masiva de miles de individuos es un verdadero problema en las costas de nuestro maltratado Mediterráneo. La práctica desaparición de sus habituales depredadores, como la tortuga boba (Caretta caretta) o el pez luna (Mola mola), sumado al incremento de la temperatura del agua, generan esta explosión demográfica que inunda nuestras playas cada año.
Vamos a dar un paseo por el mundo desconocido de estos seres tan odiados e ignorados. Para empezar no todas las medusas son igual de urticantes, empezaremos hablando de las que poseen unas armas llamadas nidoblastos, células urticantes rellenas de veneno y provistas con nematocistos (un dardo que se introduce en sus víctimas). Este dardo enminiatura puede, en algunos casos, atravesar la piel e inyectar el veneno. Se ha grabado a alta velocidad la secuencia del disparo de un nematocisto, calculándose, por la velocidad de obturación, en 1/1000 de segundo.

Nidoblasto con el nematocisto sin disparar y activado.

Con todo, no todos los nematocistos pueden atravesar la piel de las manos, pero sí la de la cara, que es más sensible. Si manipuláis una medusa (de las levemente urticantes) para su observación, cuidado al compensar o ajustaros la máscara, ya que los guantes o las manos pueden estar cargados de nidoblastos, los cuales os picaran en la piel de la cara, que obviamente es más fina.
El sistema de caza de las medusas no puede ser más simple: dejarse arrastrar por la corriente con sus tentáculos extendidos a la caza de plancton o pequeños pececillos. Cuando entran en contacto con un tentáculo, miles de nematocistos son disparados como arpones venenosos para matar y agarrar a las víctimas. Las presa pasan entonces a la boca y hacia el estómago donde son digeridas.

Chysaora hysoscella. (Semastosomae) © by Toni Romero 2005.

Chysaora hysoscella. (Semastosomae)
Esta es una de las más espectaculares medusas que podemos encontrar en el Mediterráneo y en el Cantábrico. Posee una ancha umbrela dividida en 32 lóbulos periféricos y 24 tentáculos que pueden llegar a los 5 m. Su color es blanco amarillento con bandas radiales de color pardo. Es habitual encontrar grandes cardúmenes de estas medusas, aunque también podemos encontrar ejemplares solitarios.
Entre sus tentáculos y su cola encontramos ocasionalmente alevines de jurel (Trachurus trachurus), que una vez alcanzan un tamaño adecuado abandonan la medusa para formar cardúmenes, otra forma de defenderse de los depredadores.

Pelagia noctiluca (Semastosomae) © by Toni Romero 2005.

Pelagia noctiluca (Semastosomae)
Esta pequeña joya de color rosa y violeta, es una de las que no debemos manipular jamás. A pesar de su pequeño tamaño, es causa de la mayoría de accidentes con bañistas o surferos. Al nadar pueden chocar contra ellas por su difícil localización, ello no utilizan gafas de buceo. Posee una umbrela con 16 lóbulos y 8 tentáculos extremadamente finos. Suele encontrarse en grandes cardúmenes a la caza de pequeñas presas.

Rizostoma pulmo (Rhizostomae) © by Toni Romero 2005.

Rizostoma pulmo (Rhizostomae)
Otra de las habituales,ésta alcanza tamaños de hasta 90 cm. Es inconfundible con su blanca campana ribeteada de violeta. Es levemente urticante, por lo que la podremos manipular con guantes y observar incluso por debajo de su campana donde podremos encontrar pequeños jureles, que al igual que en la Chysaora hysoscella, buscan protección bajo sus lóbulos.

Cothilorhiza tuberculata (Rhizostomae) © by Toni Romero 2005.

Cothilorhiza tuberculata (Rhizostomae)
Otra de las maravillas que podemos descubrir en mayor abundancia. Esta joya posee una umbrela plana con una elevación en forma de cúpula en el centro y con 16 lóbulos que se separan en más de 100 pequeños. Entre los brazos bucales encontramosmultitud de apéndices verrugosos de color azul-violeta, entre los que también podemos hallar pequeños jureles- que al igual que en la Chysaora hysoscella y la Rizostoma pulmo buscan protección bajo sus lóbulos. Esta medusa posee zooxantelas,el alga que le da su característica coloración verde pardo.

Physalia physalis (Physalyidae)
Una de las más espléndidas y a la vez verdaderamente tóxicas (incluso mortal), si tenemos un encuentro con un ejemplar (poco probable), jamás la tocaremos y mantendremos una respetable distancia de sus tentáculos, que llegan hasta - 30 m. de profundidad. Su veleta de un llamativo color azul-violeta, está llena de gas que le permite sobresalir de la superficie del agua entre 2 y 15 cm., utilizándola además como vela para arrastrar sus largos tentáculos.
Esta especie convive con un pez, el mupo imperial (Schedophilus medusophagus), que vive entre sus tentáculos y que mordisquea ocasionalmente hasta acabar completamente con la ella
La fragata portuguesa, el nombre común de la Physalia physalis, posee un veneno hemolítico que produce espasmos, contracción involuntaria de los músculos o parálisis llegando a la muerte en algunos casos. Las quemaduras ocasionadas por el contacto de los tentáculos pueden ocasionar cicatrices para toda la vida. En caso de ser picados por una fragata, eliminaremos con precaución los tentáculos que puedan estar adheridos a la piel con unas pinzas y colocaremos hielo encima hasta que nos puede atender un médico.

Carybdea marsupialis
Un verdadero peligro con un mínimo tamaño. Con su campana en forma de cubo y de un tamaño de 2,5 cm. esta especie tropical está aumentando su presencia en el Mediterráneo. Es transparente tornasolada y con cuatro tentáculos serpenteados de color rojizo. Se encuentra en cardúmenes cerca de la costa. Produce quemaduras verdaderamente dolorosas, pudiendo hacer entrar a la víctima en estado de shock. Las quemaduras pueden tardar más de tres semanas en cicatrizar.

Quemaduras de flisalia.

REMEDIOS

- Eliminar los restos de medusa siempre con guantes y aclarar con agua salada, si los nematocistos no activados entran en contacto con agua dulce se dispararan.
- No rascarse.
- Para desactivar los nematocistos no disparados lavar con una solución al 5% de vinagre, hasta que pare el picor. Si no disponéis de vinagre, se puede emplear alcohol.
- Aplicar crema de afeitar y rascar la piel con una cuchilla para eliminar los nematocistos. Una pasta de barro, harina o talco, rascada con un cuchillo de inmersión, o una tarjeta de crédito, también funciona.
- Secar la piel y aplicar un ungüento de hidrocortisona, tomar difenhidramina para aliviar la reacción alérgica.
- Mantener a la víctima quieta para evitar que el veneno se extienda, procurando que la parte afectada quede elevada respecto al corazón.
-Las picaduras serias que pueden poner en peligro la vida, con síntomas como espasmos musculares, dificultad en respirar y shock requieren atención médica urgente.

Otros cnidarios que son capaces de producir picadas a los seres humanos son las aguavivas, incluyendo la mortal Avispa Marina, algunas anémonas marinas y la común Botella Azul.

© by Toni Romero 2005 - Serveis Integrals Subacuatics, S.L.
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